Virgen María:
Mis queridos hijos, ahora es el momento de reconciliaros con Dios. Mi Hijo os espera en los confesionarios.
Si habéis pronunciado una sola palabra contra Su Nombre, Dios os liberará en la penitencia.
Venid a Él y os liberará.
No habléis mal de vuestro Dios; honradlo con cada minuto que pasa. Él siempre ha sabido lo que os está sucediendo hoy; no lo descubre ahora.
Lo sabía desde antes de la Creación del mundo.
Por eso os pide que le honréis, que confiéis en Él. No dejéis que os lleven contra Él. Si tenéis remordimiento, dádselo a Él.
Amén †
Jesús:
Mis queridos hijos, Mis amigos, oigo muchas cosas que me gustaría olvidar:
uno hizo esto, otro hizo aquello.
¿Cuándo os rendiréis a Mi Realeza? Perdéis el tiempo gritando contra uno u otro. Venid a Mí: Yo soy quien proporciona la solución;
Yo mismo soy la Solución.
Os envío mi Espíritu Santo para que os corrija por vuestras faltas pasadas.
No volváis atrás. Lo que viene me pertenece, y hago lo que Yo mismo he decidido.
Amén †
En tu vida, sed pararrayos, fusibles contra lo malo, porque lo que viene traerá su justicia.
Yo soy quien otorga Justicia; no es para vosotros otorgarla. Yo soy el Rey de la Justicia, y golpearé a todos aquellos que se hayan levantado en armas contra Mi Nombre, contra todo lo que he decidido. La paz debe reinar en vuestros corazones, y recibiréis, por mi Voluntad Divina, lo que espero de todos vosotros, amigos y falsos amigos.
Amen †
Jesús, María y José os bendicen en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Amen †
"Consagro al mundo, Señor, a Tu Sagrado Corazón",
"Consagro el mundo, Virgen María, a tu Inmaculado Corazón",
"Consagro al mundo, San José, a Tu paternidad",
"Consagro el mundo a Ti, San Miguel, protéjelo con tus alas." Amen †