Mensajes de diversas orígenes

domingo, 9 de agosto de 2026

Habla de la Eucaristía, que es prueba de amor infinito, que es el alimento de las almas

Mensaje de Jesús a Gisella en Trevignano Romano, Italia, el 1 de agosto de 2026

¡Hija mía!

Habla de Mi Eucaristía: diles que estoy presente allí como Hombre y como Dios. Diles que quiero que Me amen como Yo los amo a ellos. Háblales del amor eucarístico y de la necesidad de recibirme. Asegúrate de que sea amado por todos en Mi Sacramento de amor, el mayor de Mis Sacramentos, el mayor milagro de Mi sabiduría.

Hija mía, asegúrate de que sea amado, consolado y reparado en Mi Eucaristía por todas las ofensas, especialmente cuando participan de Mi Cuerpo sin reverencia.

Habla de la Eucaristía, que es prueba de amor infinito, que es el alimento de las almas.

Di a las almas que Me aman que vivan unidas a Mí durante su trabajo, en sus hogares, tanto de día como de noche; que se arrodillen a menudo en espíritu y, con la cabeza inclinada, digan: “Jesús, Te adoro en cada lugar donde habitas en el Santísimo Sacramento; Te acompaño por aquellos que Te desprecian; Te amo por aquellos que no Te aman; Te ofrezco consuelo por aquellos que Te ofenden. ¡Jesús, ven a mi corazón!”

Estos momentos serán una fuente de gran alegría y consuelo para Mí.

¡Habla a las almas, Hija mía; háblales de la importancia del Rosario y de la Eucaristía! ¡El Rosario! ¡El Rosario! ¡El Rosario! La Eucaristía — Mi Cuerpo y Mi Sangre. Recuerda que veo y oigo a cada alma; también veo a los que entran en la iglesia y no Me saludan; ¡veo la hipocresía de aquellos que van a Misa pero no notan Mi presencia viva! ¡Hipócritas!

Ahora te bendigo, en el nombre del Padre, en Mi Nombre Santísimo, y en el nombre del Espíritu Santo.

Reflexión sobre el mensaje:

Toda nuestra vida debe centrarse en la Eucaristía. El Cuerpo y la Sangre de Cristo, vivos y presentes, deben ser nuestro pensamiento constante, pues es Él quien, como el Sol, nos da la vida, nos calienta y nos nutre.

Recordemos corresponder al amor que Él nos tiene; demos alegría y consuelo a Jesús recitando con sentimientos sinceros esta oración de adoración continua que Él nos ha enseñado. Pero sobre todo, al entrar en la iglesia, hay que darle el saludo debido genuflexionando ante el Sagrario, conscientes de que Él está allí y nos observa, aunque no lo veamos físicamente. Cada vez que entramos en una iglesia, entramos en el hogar de un Amigo que espera, que ve, que escucha.

Asimismo, recordemos que no podemos acercarnos a la Eucaristía superficialmente: debemos estar arrepentidos y habernos confesado; debemos recibirla de rodillas y en la lengua, NO en las manos (lo cual es un sacrilegio grave): ¡estamos recibiendo el Cuerpo del Hijo de Dios!

Finalmente, el énfasis triple en el Rosario es una señal de urgencia espiritual. Vivir la Eucaristía y rezar el Rosario nos permiten construir nuestra vida sobre dos pilares: la Presencia Real de Jesús y la meditación de sus misterios.

Fuente: ➥ LaReginaDelRosario.org

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