Malaquías 3:17 Ellos serán míos —dice el Señor Todopoderoso—, mi propiedad especial, en el día que yo actúe. Y tendré compasión de ellos como un hombre tiene compasión de su hijo que le sirve.
Empecemos con un te amo y un Padre Nuestro…
El Depósito.
Hija mía, hoy hablaremos del depósito del Cielo.
(Me muestran una visión de nubes en el cielo y al separarse las nubes veo un enorme depósito dorado. Este depósito tiene una gran puerta dorada con una manilla circular. Se parece a la bóveda de un banco pero es masivo en tamaño. Oigo las palabras “Bendito eres, oh Señor, en el depósito del Cielo. Y la tierra se llena de tu gloria.” Jesús continúa…)
Hijos míos, ¿guardáis vuestras posesiones en un lugar seguro? ¿O las guardáis donde otros pueden tomarlas? Las cosas que más valoráis deberían estar cerca y en un lugar seguro. Yo guardo todos mis tesoros seguros y cercanos a mi corazón. Vosotros, hijos míos, sois los tesoros de mi corazón, porque todos mis hijos en el Cielo están seguros y cerca de Mí, protegidos donde nadie puede molestarlos o dañarlos; todos están guardados en el depósito del Cielo.
Estoy usando esta visión para mostraros la importancia de guardar las cosas a salvo; en la tierra los humanos usan muchas cosas para mantener valiosos tesoros almacenados y seguros contra ladrones.
Tu alma es mucho más valiosa que cualquier tesoro terrenal. Quiero explicarte la importancia de tu alma – este es un precioso regalo que te he dado, porque todas las almas son mi tesoro y algún día recibiré este tesoro cuando seas llamado a tu hogar celestial y guardaré tu alma en Mi bóveda – la bóveda del Cielo.
Esto es donde abundan los tesoros, hijos míos – la perfección de mi creación reside aquí conmigo y nadie puede entrar a menos que se le permita. La bóveda del Cielo está custodiada por mis ángeles centinelas; ellos son los "vigilantes" porque vigilan y protegen, son los ángeles que montan guardia y alertarán al Cielo cuando sea necesario.
Muchos ángeles residen aquí donde reina mi presencia, pues yo les mando a todos. Estad vigilantes hijos míos sabiendo esto es algo para que lo comprendáis – pedid y os daré la gracia de comprenderlo. Mi lugar de paz y seguridad es el Cielo, y mantengo a todos mis hijos en el Cielo seguros con una abundancia de gracia.
Tu presencia solo se permite si has sido purificado del pecado. Esto significa que te creé a mi imagen para ser un reflejo viviente de Dios, pero tu pecaminosidad ha oscurecido tu alma. Entrarás en la bóveda del Cielo una vez que hayas sido purgado y limpiado de todo pecado, luego renovado nuevamente como eras al Bautismo.
Tus padres antes que tú – mis profetas no pudieron entrar en el Cielo hasta que vine a reclamarlo con mi divinidad. Murí y resucité para que puedas obtener este lugar celestial de amor y tranquilidad. Esta bóveda del Cielo es un lugar donde todos me proclaman como su Dios, eligiéndome por encima del mundo.
No permito todo en el Cielo. No, solo las almas que han sido verdaderamente limpiadas y han permitido que Mi amor y misericordia penetren sus corazones. Serás hecho nuevo en Mi amor y en Mi Voluntad en la vida eterna. La puerta del Cielo es una entrada a la eternidad donde todos los que un día vendrán a vivir conmigo, su Dios. Estoy contigo siempre.
Fuente: ➥www.HijasDelCordero.com